Tasa fija o variable en tu crédito hipotecario: qué debes revisar antes de elegir

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Al comparar créditos hipotecarios, tarde o temprano aparece esta pregunta: ¿tasa fija o tasa variable? La respuesta no es igual para todos, porque depende de tu situación financiera, tu tolerancia al riesgo y el plazo que estás considerando.

Antes de firmar, conviene entender qué significa cada una, qué riesgos implica y qué preguntas vale la pena hacerle al banco.

¿Qué es una tasa fija?

Con una tasa fija, el porcentaje de interés se mantiene igual durante toda la vida del crédito. Sin importar lo que pase en el mercado, tu tasa no cambia.

La ventaja principal es la certeza: sabes desde el inicio cuánto vas a pagar de interés mes con mes, lo que facilita planear tu presupuesto a largo plazo. Por esa misma certeza, suele partir de un nivel más alto que una tasa variable al inicio del crédito.

¿Qué es una tasa variable?

Una tasa variable, en cambio, está atada a un indicador de mercado y puede subir o bajar durante la vida del crédito. Generalmente comienza más baja que una tasa fija, lo que puede resultar atractivo al momento de comparar mensualidades iniciales.

El punto a considerar es que, si las condiciones del mercado cambian, tu tasa —y por lo tanto tu mensualidad— puede subir. Esto significa que el costo total del crédito no está garantizado desde el inicio, a diferencia de la tasa fija.

¿Qué riesgos tiene cada una?

Con tasa fija: si las tasas de mercado bajan más adelante, seguirás pagando la tasa que fijaste, que podría quedar por encima de las condiciones actuales del mercado.

Con tasa variable: si las tasas de mercado suben, tu mensualidad puede aumentar, en algunos casos de forma considerable, dependiendo del plazo que te falte por pagar.

Ninguna de las dos elimina el riesgo por completo; simplemente lo distribuyen de forma distinta. La tasa fija traslada la incertidumbre al momento de contratar (¿fijé una tasa competitiva?); la tasa variable la traslada a lo largo del crédito (¿qué pasará con el mercado en los próximos años?).

¿Qué perfil se adapta mejor a cada tipo de tasa?

Tasa fija puede ser más adecuada si:

  • Tienes un ingreso estable y quieres previsibilidad en tu presupuesto.
  • Prefieres saber exactamente cuánto vas a pagar cada mes durante todo el crédito.
  • El plazo del crédito es largo y prefieres no exponerte a cambios de mercado en ese periodo.

Tasa variable puede ser una alternativa si:

  • Tienes cierta flexibilidad en tu presupuesto para absorber cambios en la mensualidad.
  • Estás considerando un plazo más corto, donde hay menos tiempo para que el mercado cambie de forma significativa.
  • Buscas una mensualidad inicial más baja y entiendes el riesgo de que pueda ajustarse.

No hay una opción “mejor” en general: depende de tu capacidad de pago, tu margen de maniobra financiero y qué tan cómodo te sientes con la incertidumbre.

Preguntas que conviene hacer al banco antes de firmar

  • ¿A qué indicador está atada la tasa variable y con qué frecuencia se revisa?
  • ¿Existe un tope máximo (cap) hasta donde puede subir la tasa variable?
  • ¿Qué pasaría con mi mensualidad si la tasa sube un punto porcentual? ¿Y dos?
  • ¿Puedo cambiar de tasa variable a fija más adelante, y bajo qué condiciones?
  • ¿Cómo se compara el CAT (Costo Anual Total) entre ambas opciones, no solo la tasa nominal?

Estas preguntas ayudan a comparar de forma más completa que solo mirar el número inicial de la tasa.

Un ejemplo para aterrizarlo

Dos personas solicitan un crédito por el mismo monto y plazo. Una elige tasa fija con una mensualidad inicial más alta, pero constante durante todo el crédito. La otra elige tasa variable, con una mensualidad inicial más baja. Si el mercado se mantiene estable, la segunda persona puede terminar pagando menos en total; si las tasas suben de forma importante, podría terminar pagando más que si hubiera elegido tasa fija. Ninguno de los dos escenarios está garantizado de antemano, y por eso la decisión depende de qué tan preparado estás para cada posibilidad.

Antes de decidir

Elegir entre tasa fija y variable no debería depender solo de cuál mensualidad se ve más baja al inicio. Vale la pena comparar el CAT completo, entender los topes y escenarios de cada opción, y considerar tu propia capacidad de absorber cambios en el pago mensual.

Si tienes dudas sobre cuál se ajusta mejor a tu perfil, comparar opciones entre distintas instituciones antes de decidir puede ayudarte a elegir con más información. En Wedo Brokers puedes revisar alternativas de crédito hipotecario según tu situación.

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