Si has trabajado varios años en banca y estás considerando dar el salto a tu propio proyecto, la pregunta no es solo “¿puedo?”, sino “¿es buen momento y cómo lo hago bien?”. La buena noticia es que la intermediación hipotecaria puede ser una vía sólida para emprender si ya entiendes procesos, perfiles de riesgo y cómo se mueven los créditos. Lo clave está en leer el mercado con claridad y arrancar con estructura.
Panorama del sector hipotecario: qué está pasando
Durante y después de la pandemia, el mercado hipotecario mostró un desempeño positivo hasta 2024. Según datos citados por Dinero.mx, en 2024 se otorgaron alrededor de 512,000 créditos hipotecarios por un monto aproximado de $581,500 millones de pesos, lo que implicó un crecimiento de 10.2% en número frente a 2023.
En contraste, para 2025 se observó un ajuste: de acuerdo con el Informe Situación Inmobiliaria de BBVA Research, en el primer semestre de 2025 hubo una contracción en el número de hipotecas colocadas, con una caída cercana a –9%, y el monto total colocado bajó aproximadamente 4.5% respecto al mismo periodo de 2024.
Aun con esa desaceleración, la demanda potencial sigue siendo grande. BBVA estima alrededor de 7.5 millones de viviendas que podrían requerir financiamiento en los próximos años, especialmente en los segmentos tradicional (41.6%) e interés social (35.2%).
Y un punto importante: los créditos hipotecarios no se limitan a la compra de vivienda. También hay productos para:
- Liquidez (con garantía hipotecaria)
- Construcción
- Adquisición de terreno
- Terreno + construcción
- Remodelación
Entonces… ¿sí conviene emprender en intermediación hipotecaria?
Puede convenir mucho, especialmente si ya vienes del sector, porque tienes una ventaja real: sabes leer al cliente, detectar riesgos, armar expedientes y entender la lógica bancaria.
En un mercado “dinámico” (crece, se ajusta, vuelve a crecer), el valor está en quien sabe asesorar, no solo “cotizar”. Y ahí es donde la intermediación se vuelve una oportunidad: siempre hay gente buscando mejorar su vida con una vivienda, refinanciar, construir o reestructurar.
Ventajas de emprender si ya tienes experiencia en banca
- Menor curva de aprendizaje: ya conoces documentación, tiempos, objeciones y criterios.
- Tu servicio puede ser más completo: no solo ofreces una opción, comparas escenarios.
- Tu red juega a favor: antiguos clientes, referidos, inmobiliarias, notarios, etc.
- Más líneas de negocio: compra, liquidez, remodelación, construcción… no dependes de un solo producto.
La mejor manera de empezar (sin improvisar)
Si quieres emprender con base y no “a prueba y error”, aquí va una ruta práctica:
- Define tu modelo
- ¿Atenderás público general, alianzas con inmobiliarias o ambos?
- ¿Te enfocarás en compra-venta o también en liquidez/construcción?
- ¿Atenderás público general, alianzas con inmobiliarias o ambos?
- Estandariza tu proceso
- Checklist de documentos
- Guión de entrevista (perfilamiento)
- Seguimiento por etapas (lead → precalificación → expediente → autorización → firma)
- Checklist de documentos
- Construye alianzas
- Inmobiliarias
- Desarrolladores
- Notarías
- Contadores (para clientes PyME/independientes)
- Inmobiliarias
- Dale forma a tu marketing
- Contenido que resuelva dudas reales (tasas, enganches, plazos, Infonavit/banco, etc.)
- Sistema de referidos
- Embudo simple: WhatsApp + seguimiento + agenda
- Contenido que resuelva dudas reales (tasas, enganches, plazos, Infonavit/banco, etc.)
Conclusión
Abrir un negocio propio con experiencia hipotecaria sí puede ser una gran decisión, siempre que lo hagas con estrategia: entendiendo el momento del mercado, diversificando tipos de crédito y construyendo un proceso comercial sólido.

